Imagen corporal

¿Cómo definirías tu cuerpo? ¿Qué aspectos valoras de tu imagen?  

La imagen corporal se considera la representación mental del tamaño, estructura y forma de nuestro cuerpo, cómo nos percibimos y cómo nos miran los demás; sería la percepción de todo el cuerpo y de cada una de sus partes (Mancilla, Vázquez, Mancilla, Álvarez y Amaya, 2012).

La imagen corporal se establece mediante experiencias individuales y puede ser positiva (un esquema corporal con el que se está de acuerdo y se acepta) o negativa (la persona se siente incómoda y no existe conformidad).

Según Pruxinsky & Cash (1990) la imagen corporal se compone de 4 factores: PERCEPTUALES (cómo valoro el tamaño y forma de mi cuerpo), COGNOSCITIVOS (pensamientos y autoafirmaciones respecto a mi cuerpo), EMOCIONALES (sentimientos derivados de mi apariencia) y CONDUCTUALES (comportamientos de exhibición/inhibición).

Los medios de comunicación y la progresiva exposición en redes sociales de todos nosotros sin duda marcan tendencias, imponen modelos e idealizan cuerpos muy difíciles de conseguir de forma natural; por lo que afectan de forma directa a la manera en que las personas percibimos nuestra autoimagen.

Los estereotipos estéticos varían a lo largo del tiempo y difieren entre culturas.

En la actualidad y en la sociedad occidental la “belleza” es establecida como una meta para conseguir éxito social; siendo un criterio estricto y estructurado que infravalora lo que no se ajusta al modelo establecido, llegando a generar intranquilidad, insatisfacción constante por el mismo y en algunos casos comportamientos insanos o peligrosos.

¿Cómo crees que han afectado los estereotipos a tu vida? ¿Ha cambiado tu percepción corporal con el paso del tiempo?

Relaciones y rupturas

¿Qué pasa cuando termina una relación? ¿Qué queda? Y sobre todo, ¿qué es lo que hacemos con todo lo que queda?

PONER FIN A UNA RELACIÓN, por lo general, NO ES TAREA FÁCIL. Todas las partes involucradas tienen que hacer en mayor o menor medida cambios en sus rutinas, hábitos y círculos sociales.

La gran mayoría de autores y profesionales trabajamos las rupturas entendiendo el fin de la relación como un duelo emocional, en el que etapa tras etapa la persona logrará superar el malestar.

Es importante entender que estas etapas no siguen un orden lineal y que cada persona genera su propio patrón. Ningún duelo es igual que otro, pero todos y cada uno de ellos requieren sin duda tiempo y trabajo. Si estás pasando por este proceso te dejo unas pequeñas indicaciones que espero te sean útiles:

  • Date permiso para estar triste. Si necesitas llorar, llora.
  • Aléjate de sus redes sociales/hora de última conexión/círculo social y familiar/lugares habituales. Seguir viendo a la persona y controlar sus acciones no te ayudará a superar la ruptura.
  • Deja de buscar culpables, porqués o explicaciones. Si no manejas esa información, siento decirte que es imposible que comiences ahora a perfilar tus dotes adivinatorias.
  • Empieza a tomar el control de acciones. Tienes el poder de cambiar más cosas de las que primeramente imaginas (crea objetivos, rutinas, dedica tiempo a lo que realmente te apasiona y céntrate en tí)
  • Apóyate en tu círculo, estarán encantadxs de pasar tiempo contigo y ayudarte a superarlo.
  • Y por último y no menos importante, ATIENDE A LOS DEMÁS ASPECTOS DE TU VIDA. Una relación sentimental no involucra (o no debe) absolutamente toda tu vida. Aprovecha para valorar todo lo que te rodea y genera bienestar.

Pasarlo mal es HUMANO. Somos seres afectivos por naturaleza y como tal, la generación y ruptura de vínculos provoca en nosotros emociones. Lo que no es funcional y sí perjudicial, es la cronificación de ese dolor y sufrimiento.

¿Estás pasado una mala ruptura? ¿Te ha venido a la cabeza una ruptura en concreto? ¡Te leo!

Mis 10 mandamientos de la comunicación

No me estás escuchando, ¿puedes dejar de hacer ese ruidito? ¿No ves que eso está recogido? ¿Vas a volver a llamar? ¿No puedes trabajar en otro sitio? ¿No piensas decir nada? ¿A ti eso te parece bien?

Espero que ninguna de esas frases te sean familiares , aunque tampoco sería de extrañar que muchos de nosotros estuviéramos empezando a habituarnos a esta forma de comunicarnos.

Durante este año hemos pasado mucho más tiempo del que nunca hemos pasado con nuestras parejas y por supuesto, mucho más del que cualquier profesional recomendaría para una relación sana. ¿Quiere decir esto que no estamos hechos para vivir en pareja? Por supuesto que no.

A lo que me refiero es a que la mayoría de nosotros pasamos gran parte de nuestro tiempo realizando tareas ya sean profesionales, académicas o sociales fuera de casa; y en muchas ocasiones, lejos de nuestras parejas. ¿Qué pasa ahora? Que tenemos que realizar todas estas tareas en un mismo sitio, un espacio compartido con tu pareja que casualmente, también tiene que realizar todas esas mismas tareas al igual que tú.

Es difícil enfrentarnos a esta situación y que no haya cambios en nuestra vida, pero es imprescindible pensar que esta situación es inusual, transitoria y que no tiene por qué decidir el futuro de nuestra relación.

Uno de los problemas que más influye en las relaciones de pareja es la comunicación entre los/as que la forman , cayendo en errores tanto de contenido como de forma. ¿Cuántas veces hemos tratado mejor a un desconocido que a nuestra propia pareja? ¿Cuántas veces has alabado una cualidad de un/a compañero/a de trabajo? ¿Y cuántas a las de tu pareja?

Os dejo unos pequeños tips para poner en práctica el control de nuestra comunicación, la expresión de nuestros sentimientos y por supuesto, el cariño y empatía que sentimos hacia nuestros compañeros/as de cuarentena, aún cuando estamos enfadados/as.

  1. No eres el vigilante de seguridad de tu casa. Controla la hiper-vigilancia que realizas a tu pareja.
  2. Antes de hacer un comentario negativo piensa si realmente es necesario realizarlo. à ¿Es negativo? ¿Repercute a los demás? ¿Por qué me molesta?
  3. Tómate tu tiempo para pensar en la forma en que lo vas a comunicar, no tienes por qué omitirlo, pero sí es necesario gestionar el cómo se lo vas a expresar. à Me molesta esto porque me genera..; creo que sería mejor hacerlo de otra manera,..
  4. Busca el momento idóneo para hablar à Comunicárselo mientras está en una videollamada, celebrando algo o dormido no será el mejor momento (jiji)
  5. Sé conciso/a, habla de situaciones concretas y no generalices cierto comportamiento como un hábito à Es difícil saber qué estás haciendo mal si no te señalan conductas específicas. Ej.: No es lo mismo decirle a una persona que es un desastre que señalar las conductas que para ti le hacen ser un desastre (recoger la ropa, organizar papeles, fregar los platos o dejar encendida la luz).
  6. Practica la asertividad, expón tu punto de vista teniendo en cuenta los sentimientos que te generan y los que pueden generar a tu pareja  à una conversación/discusión no tiene por qué acabar dañando a ninguno de los miembros de la relación.
  7. El tono y volumen de lo que dices también es muy importante. Resulta curioso que algunos estudios indiquen que usamos tonos más suaves y dulces con desconocidos que con nuestras propias parejas. à No es lo mismo que te hablen gritando que de manera sosegada, al igual que no es lo mismo usar un tono de burla que uno neutral para conversar sobre temas que nos inquietan.
  8. Mira a los ojos a tu pareja à Si estás tratando algo que es importante para ti no puedes hacerlo desde otra habitación, intenta hacerlo cuando estéis compartiendo el mismo espacio.
  9. Escucha lo que tu pareja quiere argumentar à No des por hecho lo que va a decir, cómo lo siente o qué hará con la información que le has dado.
  10. Si finalmente no lográis llegar a ciertos acuerdos, olvidáis algunos aspectos o simplemente no tenéis mas fuerzas para seguir con la conversación NO PASA NADA. Tomaros vuestro tiempo, realizad otras actividades y cuando estéis preparados volvéis a tratarlo. NADIE DIJO QUE FUESE FÁCIL PASAR UNA PANDEMIA EN PAREJA.

¿Cómo lo has llevado tú? ¿Te cuesta tomarte un tiempo antes de hablar? ¡Te leo!

Comunicación destructiva

Todas las relaciones atraviesan problemas, pero ¿todas las partes reaccionan igual ante ellos? ¿Qué marca la diferencia entre las parejas que salen dañadas de las que salen fortalecidas de estas situaciones?

Los problemas de comunicación son en gran parte las causantes tanto de las discrepancias entre las parejas como las insatisfacciones respecto a la relación (ya sea de manera general o en un ámbito concreto).

  • La mayoría de las veces estos problemas son  concebidos de manera implícita, al combinarse una serie de expectativas creadas a lo largo de la relación, un historial de “malos entendidos” y/o el conjunto de deseos y fantasías inconfesadas.
  • Otras veces, estos deseos y fantasías son comunicadas de manera sutil, dejando abiertas muchas posibilidades de interpretación o pasando desapercibidos por el otro miembro de la pareja.
  • Y otras veces, estas emociones, sensaciones o pensamientos son comunicados de una manera explícita pero no de la manera más adecuada. En estos casos en la comunicación no se tienen en cuenta los deseos, creencias o sentimientos de la otra persona.

John y Julie Gottman denominan como LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS a las figuras más representativas de los problemas de comunicación tras el estudio de cientos de parejas desde su Laboratorio del Amor (Love Lab).

  1. CRITICISMO. En este punto diferenciamos la queja de la crítica; mientras la queja se centra en un comportamiento específico “No has hecho de comer y me dijiste ayer que te encargarías tú”, la crítica abarca a toda la persona “Eres un desastre, nunca haces lo que dices”. Mientras una señala una situación, la segunda ofende a la persona.
  2. DEFENSIVIDAD. Reaccionar con una actitud defensiva difícilmente resuelva ningún problema (por lo menos a largo plazo). – “¿Te gustaría hacer algún plan diferente este fin de semana?” – “Pues claro que me gustaría, si alguna vez me dejaras opinar y no decidieras todo tú podríamos hacer planes diferentes”. Pista: no hay plan al final.
  3. DESPRECIO. Este factor es uno de los predictores más importantes en relación al divorcio. Es parecido a la crítica pero más intenso y por tanto más negativo. Puede ser expresado verbalmente (insultos, sarcasmos, motes,..) y de manera no verbal (gestos, muecas, entornaciones de ojos, burla,..). Pista2: NO, REPITO NO, es una forma de resolver ningún problema con alguien a quien quieres.
  4. INDIFERENCIA. En inglés el concepto sería “stonewalling” e implicaría una negativa a comunicarse o a cooperar. La persona ignora a su pareja, pues piensa que la respuesta no será útil o no servirá de nada su punto de vista. Es probable que la persona que muestra este tipo de respuestas haya intentado expresarse anteriormente y no se haya sentido escuchado o crea que es la mejor forma de no empeorar la situación. Pista final: el silencio distancia.

¿Alguna te suena? ¿Crees que has pecado en exceso de alguno de los estilos? ¡Te leo!

Privacidad VS. Secretismo

¿Hay que contarlo todo? ¿Son sinónimos los términos privacidad y secretismo?

La RAE denomina PRIVACIDAD al ámbito de la vida privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisión y SECRETISMO al modo de actuar en secreto con respecto a asuntos que debieran manifestarse.

Así que NO, NO SON LO MISMO.

¿Hay personas que lo consideran iguales? Sí, eso sí

Algunas de ellas consideran que dentro de las relaciones (familiares, de amistad o de pareja/s,..) no se deben tender secretos y que si los hay, son por falta de confianza en la otra persona. MUY LEJOS DE SER VERDAD.

Dentro de las relaciones no dejamos de ser personas individuales; compartimos momentos, pensamientos y afectos con otras personas, pero no dejamos de tener nuestro mundo interior. Este mundo tan nuestro puede estar lleno de ideas, fantasías o valoraciones que pueden o no ser compartidas con los/as demás, dependerá siempre de los límites que nosotros/as queramos poner y de los acuerdos a los que lleguemos con los/as demás.

Vamos a verlo en algunos ejemplos ¿PRIVACIDAD O SECRETISMO?

  • Conozco a una persona por una red social y decido quedar con ella. Decido no contárselo a mis padres. ¿Privacidad o secretismo?
  • Tengo un sueño erótico con mi mejor amigo/a y prefiero no contárselo. ¿Privacidad o secretismo?
  • Empiezo una relación con una persona y decido no contarle quiénes han sido mis anteriores parejas. ¿Privacidad o secretismo?
  • Tengo una pareja desde hace 5 años y mantengo una relación paralela desde hace 1 con otra persona. Decido no contárselo a mi pareja ¿Privacidad o secretismo?

Ya os adelanto que NO hay respuestas buenas o malas. Todas dependerán de los límites que hayamos decidido poner en nuestras relaciones.