Relaciones y rupturas

¿Qué pasa cuando termina una relación? ¿Qué queda? Y sobre todo, ¿qué es lo que hacemos con todo lo que queda?

PONER FIN A UNA RELACIÓN, por lo general, NO ES TAREA FÁCIL. Todas las partes involucradas tienen que hacer en mayor o menor medida cambios en sus rutinas, hábitos y círculos sociales.

La gran mayoría de autores y profesionales trabajamos las rupturas entendiendo el fin de la relación como un duelo emocional, en el que etapa tras etapa la persona logrará superar el malestar.

Es importante entender que estas etapas no siguen un orden lineal y que cada persona genera su propio patrón. Ningún duelo es igual que otro, pero todos y cada uno de ellos requieren sin duda tiempo y trabajo. Si estás pasando por este proceso te dejo unas pequeñas indicaciones que espero te sean útiles:

  • Date permiso para estar triste. Si necesitas llorar, llora.
  • Aléjate de sus redes sociales/hora de última conexión/círculo social y familiar/lugares habituales. Seguir viendo a la persona y controlar sus acciones no te ayudará a superar la ruptura.
  • Deja de buscar culpables, porqués o explicaciones. Si no manejas esa información, siento decirte que es imposible que comiences ahora a perfilar tus dotes adivinatorias.
  • Empieza a tomar el control de acciones. Tienes el poder de cambiar más cosas de las que primeramente imaginas (crea objetivos, rutinas, dedica tiempo a lo que realmente te apasiona y céntrate en tí)
  • Apóyate en tu círculo, estarán encantadxs de pasar tiempo contigo y ayudarte a superarlo.
  • Y por último y no menos importante, ATIENDE A LOS DEMÁS ASPECTOS DE TU VIDA. Una relación sentimental no involucra (o no debe) absolutamente toda tu vida. Aprovecha para valorar todo lo que te rodea y genera bienestar.

Pasarlo mal es HUMANO. Somos seres afectivos por naturaleza y como tal, la generación y ruptura de vínculos provoca en nosotros emociones. Lo que no es funcional y sí perjudicial, es la cronificación de ese dolor y sufrimiento.

¿Estás pasado una mala ruptura? ¿Te ha venido a la cabeza una ruptura en concreto? ¡Te leo!

Mis 10 mandamientos de la comunicación

No me estás escuchando, ¿puedes dejar de hacer ese ruidito? ¿No ves que eso está recogido? ¿Vas a volver a llamar? ¿No puedes trabajar en otro sitio? ¿No piensas decir nada? ¿A ti eso te parece bien?

Espero que ninguna de esas frases te sean familiares , aunque tampoco sería de extrañar que muchos de nosotros estuviéramos empezando a habituarnos a esta forma de comunicarnos.

Durante este año hemos pasado mucho más tiempo del que nunca hemos pasado con nuestras parejas y por supuesto, mucho más del que cualquier profesional recomendaría para una relación sana. ¿Quiere decir esto que no estamos hechos para vivir en pareja? Por supuesto que no.

A lo que me refiero es a que la mayoría de nosotros pasamos gran parte de nuestro tiempo realizando tareas ya sean profesionales, académicas o sociales fuera de casa; y en muchas ocasiones, lejos de nuestras parejas. ¿Qué pasa ahora? Que tenemos que realizar todas estas tareas en un mismo sitio, un espacio compartido con tu pareja que casualmente, también tiene que realizar todas esas mismas tareas al igual que tú.

Es difícil enfrentarnos a esta situación y que no haya cambios en nuestra vida, pero es imprescindible pensar que esta situación es inusual, transitoria y que no tiene por qué decidir el futuro de nuestra relación.

Uno de los problemas que más influye en las relaciones de pareja es la comunicación entre los/as que la forman , cayendo en errores tanto de contenido como de forma. ¿Cuántas veces hemos tratado mejor a un desconocido que a nuestra propia pareja? ¿Cuántas veces has alabado una cualidad de un/a compañero/a de trabajo? ¿Y cuántas a las de tu pareja?

Os dejo unos pequeños tips para poner en práctica el control de nuestra comunicación, la expresión de nuestros sentimientos y por supuesto, el cariño y empatía que sentimos hacia nuestros compañeros/as de cuarentena, aún cuando estamos enfadados/as.

  1. No eres el vigilante de seguridad de tu casa. Controla la hiper-vigilancia que realizas a tu pareja.
  2. Antes de hacer un comentario negativo piensa si realmente es necesario realizarlo. à ¿Es negativo? ¿Repercute a los demás? ¿Por qué me molesta?
  3. Tómate tu tiempo para pensar en la forma en que lo vas a comunicar, no tienes por qué omitirlo, pero sí es necesario gestionar el cómo se lo vas a expresar. à Me molesta esto porque me genera..; creo que sería mejor hacerlo de otra manera,..
  4. Busca el momento idóneo para hablar à Comunicárselo mientras está en una videollamada, celebrando algo o dormido no será el mejor momento (jiji)
  5. Sé conciso/a, habla de situaciones concretas y no generalices cierto comportamiento como un hábito à Es difícil saber qué estás haciendo mal si no te señalan conductas específicas. Ej.: No es lo mismo decirle a una persona que es un desastre que señalar las conductas que para ti le hacen ser un desastre (recoger la ropa, organizar papeles, fregar los platos o dejar encendida la luz).
  6. Practica la asertividad, expón tu punto de vista teniendo en cuenta los sentimientos que te generan y los que pueden generar a tu pareja  à una conversación/discusión no tiene por qué acabar dañando a ninguno de los miembros de la relación.
  7. El tono y volumen de lo que dices también es muy importante. Resulta curioso que algunos estudios indiquen que usamos tonos más suaves y dulces con desconocidos que con nuestras propias parejas. à No es lo mismo que te hablen gritando que de manera sosegada, al igual que no es lo mismo usar un tono de burla que uno neutral para conversar sobre temas que nos inquietan.
  8. Mira a los ojos a tu pareja à Si estás tratando algo que es importante para ti no puedes hacerlo desde otra habitación, intenta hacerlo cuando estéis compartiendo el mismo espacio.
  9. Escucha lo que tu pareja quiere argumentar à No des por hecho lo que va a decir, cómo lo siente o qué hará con la información que le has dado.
  10. Si finalmente no lográis llegar a ciertos acuerdos, olvidáis algunos aspectos o simplemente no tenéis mas fuerzas para seguir con la conversación NO PASA NADA. Tomaros vuestro tiempo, realizad otras actividades y cuando estéis preparados volvéis a tratarlo. NADIE DIJO QUE FUESE FÁCIL PASAR UNA PANDEMIA EN PAREJA.

¿Cómo lo has llevado tú? ¿Te cuesta tomarte un tiempo antes de hablar? ¡Te leo!